-Dani, tio, no llores. - dice Flo. - bueno, te dejo solo. Si necesitas algo estoy en mi camerino.
Sigo llorando. Mucho tiempo, demasiado. Tanto que María, la regidora viene a mi camerino para avisarme de que Anna está esperandome. Me arrepiento de lo que hice. Salgo del camerino intentando ocultar que lloré. Pero Anna me conoce lo suficiente como para darse cuenta. Me mira como preguntándome: ¿qué pasó? pero cuando la miro a los ojos ella deja de mirarme.
-¿Qué vamos a hacer?-pregunta.
-Anna...¿podemos hablar?- quiero explicarle lo que ocurrió entre Cristina y yo.
-¿Qué vamos a hacer?- repite.
-Me da igual, lo que quieras, la salida que prefieras.
Me coge la mano y me lleva a su camerino. Sigue sin mirarme a los ojos. Cuando estamos en su camerino cierra la puerta. Me indica su sofá para que me siente y veo como empieza a llorar aunque intenta que no me de cuenta.
-Daniel, -¿Daniel?- alguien me contó lo de anoche, entre tú y Cristina. Ya se que nos dimos un tiempo, unos días, pero no esperaba eso de tí. Lo siento, Daniel. Estoy enamorada de tí como no lo estuve de nadie. Ni siquiera de Miki. Pero creo que lo mejor es que nos olvidemos de lo que tuvimos. Como si nada hubiera pasado entre nosotros.
La conozco lo suficiente como para saber que dice la verdad.
Me acerco a ella. La abrazo, mientras ella llora. La beso, beso su cuello... ella me aparta.
-¡Daniel!-grita.
-Anna, te explico lo que ocurrió... bueno, no ocurrió nada entre nosotros, ella estaba borracha, yo no tanto. Pero no hicimos nada.
-Daniel, no quiero hablar de eso. Espero que podamos volver a ser amigos. Pero dame un tiempo para que olvide eso.
-Entonces... ¿nada?
-Nada.
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