lunes, 18 de julio de 2011

Capítulo 10: La noche

Nos miramos a los ojos y siento que realmente este es nuestro día, y nuestra noche.  Me lleva a mi cama como si fuera una princesa. Y se sienta a mi lado.
-Eres preciosa- me dice.
-Tú tambien eres muy guapo- no le miento. Realmente es guapo.
-Voy a ponerme el pijama-dice.
-¿Das por hecho que te quedas a dormir?- le pregunto riendome.
-Por supuesto. - se ríe.
Sale de mi habitación pero deja la puerta abierta. Aprovecho para ponerme el pijama yo también, no me pongo un pijama cualquiera sino el menos "decente" que tengo. Veo que su pijama es solamente unos pantalones cortos. Creo que hemos pensado lo mismo.
Trae también muchas botellas de bebidas que ni siquiera yo sabía que tenía, todas con alcohol.
-¿Qué haces con eso?- le pregunto.
-Nada- se ríe.
Realmente no hace nada con las botellas, las deja en un rincón y se acerca a mí.
-Estás muy guapa- me dice.
Lo miro.Me acaricia el brazo
-¿Puedo?-pregunta.
-¿Qué?-pregunto asustada, va muy rápido.
-Si puedo acariciarte el brazo, me encanta.
-¿Te encanta acariciarme el brazo? Eres más raro de lo que pensaba- digo riendome.
-Jajaja, ¿puedo?
-Sí...
Me acaricia el brazo. Me dan escalofríos pero no quiero que sepa que es por su culpa.
-Que frío ¿no?- digo mientras voy a cerrar la ventana.
Sigue acariciandome el brazo. Luego la espalda y vuelve al brazo. Admito que esperaba algo más, pero me quedo durmiendo.
Por la mañana me despierto con su brazo encima. Me está abrazando y está despierto.
- Me encantas cuando duermes.
-Y tú a mí.
-No mientas, si has estado durmiendo más que yo. ¡No me has visto dormir!
-Hay programa- le digo intentando cambiar de tema. 
-¿Qué hora es?
-Tarde, vistete.
Me ducho y me visto y despues desayuno. Mientras desayuno me mira fijamente. Cuando termino me da un abrazo y me besa, me besa como nunca me había besado, más que en el programa. Siento que estoy enamorada de él y no puedo evitar que se me escape una risa tonta cuando terminamos de besarnos.
-¿Y esa risa?-pregunta.
No le he dicho que me encantan sus besos pero creo que este no es el mejor momento. 
-Me haces gracia. -miento.
-Me tengo que ir, enana. Quiero estar contigo, pero ¿recuerdass? Este es nuestro secreto.
-Pero...
-Tranquila, despues del programa tendrás tu recompensa. ¿Me esperas al terminar?
-Claro- digo. Y lo beso.

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