sábado, 26 de noviembre de 2011

Capítulo 91: Tú, y tú y tú.

Aparto con la mano su cara.
-No, Raúl, no. Sabes que no... que no podemos...
No contesta. Me mira, sonríe timidamente.
-Entiendo. No importa.

Cierro los ojos, voy al baño, me ducho, me pongo la camiseta vieja y los pantalones raídos que traía. ¿Por qué no quiero que me bese? En realidad, no tengo novio, Miki y yo no hemos vuelto, estamos más unidos, sí, pero no hemos vuelto. Y Dani... bueno, a Dani le necesito, mucho, necesito verlo, cuando paso unas horas sin verle necesito, al menos, ver sus fotos en mi móvil. ¿Por qué no dejé a Raúl? Simplemente hubiera sido un beso, nada más, pero tenía miedo de enamorarme de él. Y ya es otro más. Otro chico más del que me enamoro. No es lo mío. Yo tenía pareja, tenía un Miki para mí, y yo para él. Eramos perfectos, la pareja perfecta, no tuve que haber conocido a Daniel.

Llego a mi casa, desayuno y me maquillo un poco. Me pongo un chandal y salgo a dar una vuelta por Madrid. Necesito olvidarme del mundo, de ellos tres, del trabajo. Necesito correr. Enciendo el móvil y pongo música. Voy corriendo por Neptuno, escuchando canciones, en su mayoría tristes. Algunas me hacen llorar. Otras, me hacen sonreír, con otras recuerdo los momentos que he pasado con Dani. Empieza a llover. Sigo corriendo mientras las gotas de lluvia se deslizan por mi cara, mis brazos. Mi ropa se va mojando poco a poco pero a mí no me importa. Corro y corro hasta que estoy lo suficientemente lejos de mi casa como para sentir que estoy perdida. Cojo el metro y bajo en la parada que hay cerca del plató. Es sábado, no hay nadie. Me siento en un banco y miro varias veces el nombre de la productora.
Sigo llorando. Significa demasiado para mí, demasiadas personas y muchos momentos vividos. Suena mi móvil. Lo abro sin mirar quien es.
-¿Sí?
-Anna...
Me bloqueo. No puedo contestar, no se contestar. Me tiembla la mano, y el móvil se balancea, está a punto de caer. Cierro los ojos, intento creer que es verdad. Y entonces le contesto, o le intento contestar:
-Di...di...dime...

domingo, 13 de noviembre de 2011

Capítulo 90: Acercarme a sus labios y...

No se que decirle, noto como me sonrojo, y sonrío, como una tonta mientras lo miro a los ojos.
-Bueno, muchas gracias Raúl...-digo mientras dejo los regalos y le acompaño hasta su coche.
Hablamos poco, pero hablamos de temas interesantes, y no de nosotros, ni de nadie del equipo. Me consigo olvidar un poco de Dani, aunque está claro que le echo de menos. Dejamos claro que esto es una cena sin compromiso, simplemente de amigos, pero creo que ambos querríamos algo más.

Terminamos de cenar en un restaurante, y vamos a un bar a tomar unas copas. Entre la música, y la gente, me grita:
-¿Vienes a mi casa?
-¿A tu casa? - ¿a su casa?- ¡Claro!

La fiesta termina con los dos bailando, encima de su sofá de piel rojo, él vestido de bombero -sabe que me gustan los bomberos- y yo con un disfraz que me solía poner en el ranking para que no me dieran golpes. Es tarde, bastante tarde, pero tenemos la música sonando muy alto. Abre una botella de algo que no sabría definir, pero que llevaba alcohol, y bastante, y me pone un poco en una copa, y él se pone un poco en la suya.
Seguimos bailando y gritanto, y cuando el sol empieza a salir hemos bebido más de tres botellas entre los dos. Estoy mareada. No quiero ir al plató. Miro el reloj, son las seis. Me siento en su sofá mientras él, siguee saltando de un lado a otro, con la copa en la mano, y agita con una mano el chaleco del disfraz de bombero. Cierro los ojos. Unos minutos más tarde se da cuenta de que estoy durmiendo, o que lo intento. Apaga la música, deja de saltar y se sienta a mi lado. Me acaricia el brazo, mientras susurra:
-Que perfecta eres, Anna Simon.
Me besa en la mejilla, y él tambien se duerme.

Suena el despertador de mi móvil. Abro los ojos, Raúl no está, debe haber ido a hacer alguna de sus bromas. Me ducho, me visto, y voy andando al plató. Sigo mareada y con algo de resaca. Veo a Dani, que se acerca corriendo hacia mí, y entonces...entonces abro los ojos, y veo a Raúl que me mira y sonríe. Que se acerca lentamente hacia mí, hacia mis labios, y...

martes, 1 de noviembre de 2011

Capítulo 89: Jugar a no dejar de perder

Llego a mi casa después del programa. Dejo los regalos del público encima de la mesa. Me tiro en el sofá. Cierro los ojos, respiro un par de veces, entonces cojo mi móvil, le busco, entre todos los contactos, tiene que estar por ahí. Sonrio cuando lo veo. "Raúl Gómez" Le doy casi sin darme cuenta al botón de llamada.
-Dime Annita-dice.
-Hola Raúl... -digo yo- ¿haces algo esta tarde?
-Pues... -se queda pensativo un momento- no, no hago nada, tengo reportaje, pero es temprano... ¿por qué?
-Porque...-sonrío- ¿vamos a tomar algo?
-¡Claro!-me dice.
-De acuerdo, ¿pasas a recogerme a las nueve?
-Allí estaré.
-Gracias.
-¿Gracias? ¿Por qué?
-Gracias... por ser así.- Sonrío y antes de despedirme de él, cuelgo.

¿Qué estás haciendo Anna?-pienso.- ¿Por qué le haces esto a Dani? Aunque, ¿haría él lo mismo? Estoy segura de que sí. Elijo uno de esos vestidos que tanto me gustan, es rojo, con flores, me lo puse para un programa de TLJ. Cojo unos tacones y mi bolso favorito. Me ducho, me maquillo, me visto y miro el reloj, aún son las ocho.
Pongo música en mi móvil, suena la canción "Fácil, de Maldita Nerea" La misma que sonaba cuando Dani y yo nos besamos por primera vez. Era "nuestra canción" o una de nuestras canciones. ¿Por qué? ¿Por qué tiene que sonar ahora? ¿En este momento? Mis ojos se llenan de lágrimas, y algunas de ellas escapan llevandose con ellas parte del maquillaje... Cojo un cojín, y mientras lo aplasto contra mí, grito. Necesito a Daniel. ¿Por qué necesito engañarme? Estoy enamorada de Daniel, sí, lo estoy. Pero tengo que dejar de pensar en él si quiero que sigamos siendo amigos, si es que somos amigos... Porque ultimamente ni eso... Me maquillo otra vez y tocan al timbre. Es Raúl. Bajo y le veo con un ramo de rosas.
-¿Y este ramo, y esta caja de bombones?-pregunto.
-Te lo debía.-me dice- creo que te lo debía.