Narra Dani
Perdido. Así estoy. Solo se que estoy
sobrevolando un océano. En una mano un cuaderno de piel que agarro
con fuerza, la otra sostiene un botellín de agua aún sin abrir.
Miro al frente, mirada perdida, no busco a nadie, sin embargo, de vez
en cuando mi mirada se cruza con la de una niña de no más de tres
años, sentada en el asiento de delante, que, cada poco, se pone de
pie en su asiento para mirarme. Vuelvo un momento a la realidad y me
fijo en la pequeña rubia de ojos azules, que me sonríe y me dice
hola con la mano.
-Hola-le respondo con la voz más dulce
que sé poner.
-Hola-susurra ella con su voz
infantil.- ¿cómo te llamas?
-Dani-le contesto intentando sonreir.-
Eh... ¿te gusta dibujar?- la pequeña asiente. -¿Quieres dibujar
aquí?-le digo, y ella vuelve a asentir. Arranco una de las últimas
hojas, aún en blanco, de mi cuaderno de piel y le doy un
boli.-¿Jugamos a un juego?-asiente de nuevo.- A ver, tu dibujas tres
personajes, y yo te cuento un cuento con esos personajes, ¿vale?-la
niña sonríe y empieza a dibujar. No me fijo en lo que hace y vuelvo
a mi soledad. Vuelvo a mi mirada perdida y a sostener con fuerza la
botella de agua llena, que empieza a doblarse.
Un papel cae sobre mis rodillas después
de balancearse unos segundos por el aire. Miro a la pequeña, de
nuevo de pie sobre su asiento, mirándome y sonriendo, con el boli en
la mano. Me fijo en el papel. Veo un perro, un gato y un niño.
-¿Qué son?-le pregunto.
-Un perro y un gato.
-¿Y este?-digo señalando al niño.
-Ese eres tú, 'Nani'.
-me dice. La miro sonriendo y empiezo a contarle la historia.
'Había
una vez un niño llamado... llamado Nani, que vivía en un pueblo
muuuuuuuy pequeño, cerca de las montañas. En ese pueblo, había un
perro que se llamaba...'
-¿Cómo
se llamaba el perro?-le pregunto.
-Se
llamaba... 'Fafú'.-dice
la niña.
-¿Fafú?-pregunto
extrañado, y ella asiente.
'Bueno,
pues había un perro que se llamaba Fafú, y un gatito muy bonito que
se llamaba Legi.'
-Le
pongo yo el nombre al gato ¿vale?- la pequeña vuelve a asentir.
'Fafú
y Legi vivían muy lejos de la casa de Nani. Así que, para verlos,
Nani tenía que recorrer todo el pueblo, y siempre se encontraba con
alguien que lo entretenía, así que nunca podría ver a sus amigos
animales'. -me sorprendo a mí mismo contando esta historia, pero
decido seguir, porque la niña parece contenta.- 'Unos dias Nani se
encontraba con sus amigos, y se iba a jugar con ellos al fútbol, por
ejemplo... sí, al fútbol, aunque también les gustaba mucho el
baloncesto. Bueno, pues estaban jugando al fútbol y llegó una niña
sola, que llevaba a un perro igual que Fafú, pero que no era Fafú,
y a un gato igual que Legi, pero que no era Legi. La niña era muy
guapa. Y entonces...'.
-¿Entonces
Nani se enamoró?-pregunta la pequeña.
-Sí,
Nani se enamoró perdidamente de ella, como no se había enamorado
nunca de nadie, pero como no quería hacerle daño, la abandonó.
-¿Tú
estás enamorado, Nani?
-¿Qué?-le
pregunto. Vuelvo de repente a la realidad, no estaba aquí, estaba
pensando en... pensando en... en ella.
-Sí
tú estás enamorado.
-¿Qué
es estar enamorado?-le pregunto. No se que entiende una niña de tres
años por amor.
-Es
cuando ves a una chica o a un chico y te vuelves loco porque la
quieres.-me dice con su voz infantil. Sonrío. Le señalo el asiento
que hay a mi lado y ella también me sonríe.
-Perdona-le
digo a su madre. Se gira una chica de más o menos mi edad, castaña,
casi pelirroja, con unos ojos preciosos, azules, como los de la que
supongo, que será su hija.
-Te...
¿te importa si... la niña... se sienta aquí a mi lado?
-Claro
que no, ¿no te molesta?
-Por
supuesto que no.-sonrío.
La
niña se sienta a mi lado.
-Y
bueno... no me dijiste como te llamabas- le digo a la pequeña.
-Ana.-me
dice. Intento ocultar las lágrimas.
-Ah...Ana...
¿Ana?-pregunto- que nombre tan bonito.
-Sí,
pero ¿sabes una cosa, Nani?
-Dime.-digo
haciéndole cosquillas. Se ríe.
-Yo en
la escuela ya estoy aprendiendo las letras.
-¿Ah
sí?
-Sí,
¿y sabes una cosa?
-Dime.-repito.
-Pues
que mi nombre tiene dos 'n'. Es Anna, con dos 'n'. ¿Sabes?