Llegamos a León al día siguiente. Vamos al auditorio. Pasamos la mañana bien, pero se nota que está decepcionada y eso hace que no me pueda aprender el guión de la actuación. Estoy pensando en ella y en lo que podría hacer para que tenga ganas de ver la actuación.
Recuerdo un restaurante en León que me gustaba mucho y a ella también le gustó cuando vinimos a Astorga.
-¡Cukita esta noche nos vamos a cenar!
Sonríe, pero se nota que es una sonrisa falsa.
-De acuerdo.
-Pero tendrá que ser temprano- digo- esta noche a las nueve actúo.
Cuando son las siete salimos de mi casa. Ella va muy arreglada. Lleva un vestido con mucho escote y muy corto. ¿Por qué hace esto? Tengo muchas ganas de... pero ¡no puedo! ¡Tengo actuación!
Al entrar al restaurante me mira.
-¿Tiene que ser aquí?
-Sí...
-Bueno...
Entramos y nos sentamos.
-Dani....este sitio... me recuerda a Miki.
¡Claro! Aquí vinimos con Miki cuando él y ella estaban juntos. ¡Soy tonto!
-Lo siento, cukita, soy tonto.
-Ya...-dice riendo.
Al menos la he visto sonreir y eso hace que esté algo más relajado en esta cena tan...tensaa.
Cenamos y vamos al auditorio. La acompaño a su asiento, reservado, en la zona "vip".
Se sienta en el primero que encuentra. Yo me voy al camerino, me maquillan y cuando es la hora de empezar la actuación salgo al escenario.
La miro. Es preciosa. Entonces ella me ve y empieza a señalar a alguien que tiene sentado al lado. Parece enfadada. Será Romina. Miro a su lado algo asustado sin saber quien es ... entonces lo veo. Es...es...mi...Miki!
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