Voy directa hacia el telefonillo, descuelgo con rapidez.
-¿Sí?-pregunto cerrando los ojos y deseando que la persona que hay abajo responda 'Abre cuqui'.
-Soy Dani. ¿Me abres?-sonrío un poco y pulso el botón para abrir la puerta. Pero luego soy incapaz de sonreir, en el tiempo que tarda en subir hasta mi casa, me doy cuenta de que sí, es Dani, pero por algún motivo su visita no me alegra tanto como esperaba. Le abro la puerta de mi casa y lo espero. Cuando llega me da dos besos. Lo miro, estoy nerviosa, no se qué le pasa, tal vez sepa lo de Raúl, aunque no tengo nada que esconder, porque no estamos juntos... ¿no? No. Eso me tranquiliza un poco, y también su perfume. Es extraño porque cuando no lo huelo, soy incapaz de recordarlo, pero cuando lo tengo cerca es como si conociera esa fragancia desde pequeña. Por eso guardo las camisetas que se deja en mi casa, porque su perfume me relaja, y me recuerda a él.
Sin pedir permiso, y sin que yo le dijera nada, entra y se sienta en mi sofá. Cierro la puerta y me siento a su lado. Está serio y parece muy seguro de sí mismo, aunque tal vez un poco nervioso. Se toca el pelo continuamente y se coloca la camisa de cuadros bien, pues parece que el botón de arriba se le suelta todo el rato dejando ver su pecho. Me muerdo el labio y sonrío sin que él lo note. Lo miro, me mira, y empieza a hablar.
-Anna... no se como decirte esto...
-Dilo como puedas.
-Pero me malinterpretarías.
-No creo, y si lo hago ¿qué te importa lo que yo piense?-digo guiñándole un ojo.
-Me importa, tal vez no debería importarme, pero me importa.
-Entonces, dilo de la mejor manera posible.
-De acuerdo... a ver... tal vez no deberíamos volver a vernos. -dice justo antes de agachar la cabeza. Tardo un tiempo en procesar lo que me ha dicho, lo miro.
-P... pe... pero es... es.. es imposible.
-¿Qué es imposible?-pregunta mirándome. No puedo responder, me pierdo en sus ojos. Vuelvo a la realidad.
-Es imposible... que... que dejemos de vernos, Dani, trabajamos juntos.
-Lo se, y no me refiero a en el programa. Trabajamos juntos, pero no somos más que compañeros. ¿Sabes? Tenemos que hacerlo así. Me sentaré en el otro extremo de la mesa en las comidas, no iré a tu camerino ni te abriré la puerta del mío aunque me puedan las ganas de hablar contigo. No coincidiremos en maquillaje y si tenemos que grabar algún sketch lo haremos como profesionales y sin acercarnos ni mirarnos. Será lo mejor.
-¿Lo mejor para quién? ¿Para tí?
-Para los dos, o tal vez para tí.
-Para mí no es lo mejor, para mí lo mejor es verte cada día, sonreirte y que me sonrías, y saber que tengo un... un amigo de verdad.
-¿Y crees que para mí no?-dice casi gritando.
-¿Entonces por qué tenemos que dejar de vernos?
-Porque llegará un momento en el que dejemos de trabajar juntos, en el que yo me vaya a Cuatro y tú tengas otro proyecto.
-Por ese motivo tenemos que aprovechar ahora que trabajamos juntos.
-Mira Anna.... -dice cogiéndome las manos- yo te quiero.... te quiero mucho.
otro, ya, por favor.
ResponderEliminar